El Taquito, 101 años de gastronomía tradicional mexicana

0

Restaurante icónico del Centro Histórico

Su gastronomía ha satisfecho a figuras del toreo nacional, estrellas de la Época de Oro del cine mexicano, así como a extranjeras, papas y hasta presidentes de México, de Emilio Portes Gil hasta Vicente Fox.

Axel Trujillo/Fotos: VEN AMÉRICA

Situado en el mismo lugar desde su fundación, hace 101 años, con el mismo nombre y operado por cuatro generaciones de la misma familia, el icónico restaurante taurino El Taquito, especializado en cocina tradicional mexicana, es un lugar imperdible del Centro Histórico de la Ciudad de México, sobre todo durante septiembre, también conocido como el mes patrio, para degustar el famoso chile en nogada, platillo mexicano por excelencia de esta temporada al reunir en su presentación los tres colores de la bandera nacional: verde, blanco y rojo, cuyo origen se remonta a la llegada de Agustín de Iturbide a Puebla en 1821.

En El Taquito el comensal puede disfrutar de las especialidades de la casa: entradas de antojitos mexicanos, costillas de puerco, guacamole, sopa de nopales, caldo tlalpeño, sopa de médula, jugo de carne, filete de res a la tampiqueña, arrachera, carnitas estilo Michoacán, criadillas de toro al gusto y, por supuesto, el tricolor chile en nogada en cuya preparación se utilizan, para decorar su exterior, frutas de temporada como la nuez de castilla para preparar la salsa blanca que lo cubre y los jugosos granos rojos de la granada. El color verde se lo proporciona el perejil picado.

Su carta es más amplia, la cual incluye platillos de temporada como escamoles y romeritos, y de postres natillas y flan casero, pero para comprobarlo, puede visitar ese restaurante histórico ubicado en la calle Del Carmen, esquina Apartado, distante 4 calles al norte del Zócalo capitalino, fundado en 1917 por Marcos Guillén González –de Guadalajara, Jalisco- y Concepción Rioja –de Tláhuac, entonces Distrito Federal-.

El matrimonio comenzó con una recaudería, donde ella vendía comida casera para apoyar a la economía del hogar, conquistando el paladar de la gente de la zona, al tiempo que el esposo frecuentaba el rastro cercano donde conoció al torero Rodolfo Gaona, con quien comenzó una gran amistad y éste acudía a comer al lugar, lo cual hizo crecer la demanda.

La pareja procreó tres hijos –David, Rafael y Enrique- mientras el negocio creció, por lo que pudo pagar el alquiler de toda la finca que, desde su origen hace 101 años tiene el nombre de El Taquito, situado en el mismo lugar y cuyos dueños son la misma familia desde aquella época. Es de los pocos establecimientos antiguos del Centro Histórico con esas características.

Jugo de carne

“Deje que agarren de lo bueno”

Es también el primer restaurante taurino de México, decorado con motivos de la fiesta brava y paredes tapizadas de fotografías con diversos personajes, porque al establecimiento comenzaron a llegar toreros, locutores y periodistas después de acudir las corridas de toros efectuadas en la antigua plaza situada en la cercana colonia Condesa.

Y comenzó a tener salones: Televisión, Santiago y Rocola; luego el Verde, Dorado y La Hora Cero. Desde este último se transmitía, en 1958, el programa del mismo por parte del joven periodista y abogado Jacobo Zabludovsky, de quien se dice que desde su época de secundaria pasaba enfrente del local, cuyo fundador lo invitaba a veces a comer.

De la denominada Época de Oro del cine mexicano, comprendida de 1936 a 1959, El Taquito también vivió su etapa dorada; con una carta de platillos ya en forma, acudían estrellas como María Félix, Jorge Negrete, Pedro Infante, Pedro Armendáriz, Katy Jurado, Sara García, entre muchos otros. De la primera se cuentan varias anécdotas, entre ellas que cuando la gente se enteraba que la diva se encontraba en el restaurante, ubicado en la planta alta del inmueble, gritaban “María, María”, saliendo ella al balcón desde el cual agitaba una mano a manera de saludo.

Otra anécdota acerca de la actriz es que cuando llegaba al lugar, la gente la rodeaba, tocándola; don Marcos Guillén trataba de evitarlo, por lo que ella alguna vez dicen que dijo: “Deje que agarren de lo bueno”.

En 1952, el restaurante del Centro Histórico, que llegó a tener dos sucursales, preparó la comida de la boda entre las estrellas María Félix y Jorge Negrete, a la cual acudieron más de 400 invitados. Todo un acontecimiento de la época.

Marilyn Monroe

Otra visitante distinguida del mundo del espectáculo fue la norteamericana Marilyn Monroe, quien en febrero de 1962 llegó de improviso, invitada por periodistas. De ella pende de una pared del restaurante un gran poster en blanco y negro comiéndose un taco.

Sentado a la mesa bajo la imagen de la rubia actriz degusto de entrada crujientes costillas de cerdo, jugo de carne y un exquisito chile en nogada, preparado con chile poblano fresco, de textura agradable, sin picor ni dulce, pese a sus ingredientes; pude distinguir diferentes sabores, entre ellos el relleno a base de trocitos de durazno natural, pasas, almendra, carne; nuez y chile poblano, en el exterior.

Comida para papas, presidentes y artistas

Platillos tradicionales mexicanos

Sentado frente a mí, Rafael, nieto de don Marcos y doña Concepción, a quien la clientela y la gente del rumbo llama doña Conchita, comenta que sus tíos David y Enrique fallecieron, quedándose al frente del negocio su padre Rafael –la segunda generación-, quien procreó además a Marcos -el primogénito- y cinco hijas –la tercera generación-. El abuelo falleció en el 2010, sobreviviéndole la abuela, de 85 años de edad a la fecha.

Rafael narra que El Taquito ha preparado comida para papas de la iglesia católica, presidentes de México y de Estados Unidos, entre muchos otros personajes.

Recuerda que en 1979, durante la presidencia de José López Portillo, el papa Juan Pablo II visitó por primera vez México y al acudir a la Basílica de Guadalupe, donde se reunió con la jerarquía católica nacional, la comida que se sirvió fue preparada por El Taquito, ya que su padre Marcos tenía “muy buena relación” con las autoridades del recinto mariano. En aquella ocasión el Santo Padre bendijo a “el taquito” mexicano.

 

Rafael Gillén

En 1961 el entonces presidente Adolfo López Mateos recibió a su homólogo estadounidense John F. Kennedy, a quien ofreció una comida en el Castillo de Chapultepec, preparada por supuesto en El Taquito. Dice nuestro entrevistado que el popular mandatario mexicano acudía al restaurante al menos una vez al mes durante su gestión.

Agrega que de Emilio Portes Gil a Vicente Fox el restaurante era una visita obligada y tradicional de los presidente de México, incluso algunos de ellos despachaban en ocasiones desde el salón Verde. En 1988, Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, de la Corriente Democrática del PRI, al abandonar el partido convocaron desde el salón Sonora de El Taquito a la formación del Frente Democrático Nacional.

Mas no todo han sido satisfacciones para El Taquito. Luego del terremoto de 1985, las autoridades capitalinas permitieron a comerciantes del Centro Histórico, una de las zonas más afectadas de la ciudad, realizar sus actividades en las calles, desdoblándose el ambulantaje que a la fecha persiste y afecta las actividades del restaurante cuya clientela en gran medida dejó de asistir.

La cuarta generación

El 3 de agosto del 2017, durante el centenario de El Taquito, el secretario de Turismo Federal, Enrique de la Madrid Cordero, develó una placa conmemorativa, uno de los tantos reconocimientos obtenidos, aunque el aniversario oficial se celebra el 16 de julio.

A la fecha, la cuarta generación de la familia Guillén participa en el negocio. Una hija de Marcos, la chef Carla, está al frente de la cocina.

El Taquito es un restaurante familiar el cual trabajan 12 personas; abre todo el año, excepto el 25 de diciembre, 1 de enero y el primer domingo de julio de cada 6 años por las elecciones presidenciales; el horario de atenciónes de 9 de la mañana a las 19 horas. También ofrecen servicio a domicilio.

Recetas tradicionales pero saludables

Carla Guillén

La cuarta generación de la familia ya está al frente de la cocina de El Taquito desde hace dos años y medio, pero con técnicas modernas y mejores prácticas, las cuales incluyen higiene y platillos saludables, sin perder la esencia de las recetas tradicionales de la abuela, dice Carla Guillén Mayén, la chef del restaurante, quien para elevar la calidad de la comida tradicional mexicana preparada en el establecimiento estudió gastronomía en el Colegio Superior de Gastronomía, en el Ambrosía y el Instituto Gastronómico Letty Gordon, todos de la Ciudad de México, con Servicio Social realizado durante siete meses de arduo trabajo en el restaurante del Secrets Maroma Beach Riviera Cancún.

No obstante, desde pequeña Carla ayudaba a su papá en la cocina del restaurante y en servir en los banquetes contratados, por lo que la gastronomía corre por sus venas. En ese sentido, le gusta preparar mole, jugo de carne, chiles en nogada, sopa de nopales, entre otros platillos, y también capacitar a las cocineras del negocio.

Apasionada de la vasta gastronomía mexicana, la joven pero experimentada chef asegura que su meta es que las nuevas generaciones conozcan El Taquito y llevarlo además a eventos en diferentes lugares de la ciudad a través de food truck o sobre ruedas, porque sabe que para la gente es difícil llegar al establecimiento debido al ambulantaje, y su papá la apoya en su proyecto, dice.

 

 

 

 

 

 

Share.

About Author

Comments are closed.